La antepenúltima cita del Campeonato del Mundo de Motociclismo 2008 que se disputó este fin de semana en Australia, mostró la mejor cara de los pilotos
Haulotte. Julito Simón repitió el resultado de Japón, quedándose todavía más cerca del podio, mientras que los chicos del 125 se resarcieron de la decepción del último GP protagonizando una divertidísima carrera en la que los dos pusieron toda la carne en el asador.
Con las yemas de los dedos

Cada carrera que pasa, Julito Simón demuestra que con el trabajo al final los resultados terminan llegando. Arrancó bien el fin de semana el piloto
Haulotte de 250, en un viernes en el que la lluvia volvió a asomar por el Mundial. Eso sí, Phillip Island recibió a sus invitados con un primer entrenamiento en seco que dejó a Simón en la cuarta posición muy cerca del más rápido, dejando luego paso a una intensa lluvia que marcó los resultados del oficial. En esas condiciones, Julito volvió a sacar una muy buena nota, terminando en una ilusionante segunda plaza.
“Las condiciones eran difíciles. Llovía bastante, cada vez con más intensidad. Pero conseguimos poner a punto la moto lo mejor que pudimos y rápidamente me sentí cómodo, lo que me permitió estar siempre entre los primeros. Con todas las caídas que hubo no quise arriesgar más de la cuenta, aunque pude terminar en la primera fila provisional. En seco, por la mañana, también fui bien, con lo que el objetivo del sábado era mantenerme en los puestos delanteros”. El viernes fue el último día en el que los pilotos vieron el agua. Simón trabajaba bien desde la mañana, aunque no conseguía, por poco, meterse en la primera fila de la parrilla. Aún así, su sexto puesto le hacía ser optimista de cara a la carrera.
“Sabía que estábamos haciendo un buen trabajo, aunque fue una lástima que en el entrenamiento oficial no me hubiese podido meter en primera fila. De todas formas, tenía un buen ritmo y estaba contento por todo el esfuerzo que estaba haciendo el equipo”. Todo el trabajo previo dio sus frutos el domingo. Julito pasaba séptimo en la primera vuelta, para luego ponerse a remontar hasta la cabeza. En la vuelta 12 llegaba incluso a liderar la prueba aprovechando un error de Bautista y Simoncelli, aunque poco después sucumbía al mayor poderío de las Aprilia. Simón terminaba enfrascado en una intensa pelea con su compañero en KTM Mika Kallio, una lucha que terminó cayendo del lado del finlandés sobre la línea de meta y por 28 milésimas de segundo.
“En general el fin de semana fue muy bueno. Estuvimos siempre delante, así que estoy muy contento. Hemos dado un gran paso adelante en este final de temporada y vamos a trabajar al máximo para conseguir hacer un podio en Malasia o Valencia. Aquí lo tuvimos muy cerca, pero en la última curva salí más lento que en otras vueltas y Kallio me cogió el rebufo. Además, cometí un error, porque no me fui a la derecha en la recta de meta, que es donde me debería de haber ido, y todavía me cogió el rebufo con más facilidad. En cualquier caso estoy satisfecho, y a Malasia voy muy motivado”.
Rabat se crece en carrera

Las complicaciones meteorológicas del viernes no ayudaron a que Tito Rabat pudiese conseguir una buena puesta a punto en su KTM, aunque el piloto
Haulotte sacó todo su talento en la sesión cronometrada bajo la lluvia, clasificándose en una magnífica quinta posición
. “Por la mañana no nos fue muy bien, pero en el entrenamiento cronometrado las cosas mejoraron. Era la primera vez que conseguía una clasificación tan buena con la pista mojada. Me centré en pilotar igual que siempre, y el tiempo salió. Esperaba poder seguir en esa línea. La verdad es que noté que la moto iba muy bien, e iba a gusto en una pista que es la que más me gusta de todo el Mundial”. Unos problemas mecánicos complicaban el entrenamiento oficial para Tito, que perdía su privilegiada posición de la jornada anterior. Caía hasta el puesto 18 de la parrilla de salida, lo que complicaba sus expectativas de cara a la carrera.
“Fue un día muy difícil, ya que por la mañana tuvimos problemas mecánicos. Eso nos perjudicó por la tarde, ya que no pudimos dar muchas vueltas para lograr una buena puesta a punto. Una vez más salía desde atrás, así que necesitaba hacer una buena salida para tener opciones”. Nada más apagarse el semáforo, Rabat empezaba con su particular remontada. Esto le terminaba llevando a meterse en un grupo de cinco pilotos que iban a pelear por el quinto puesto. Entre ellos, Marc Márquez. Una divertidísima pelea que no se decidió hasta la línea de meta y en la que Tito consiguió una satisfactoria séptima posición.
“Una carrera muy divertida… Me lo pasé bien desde el principio hasta el final. Salía muy retrasado y he ido remontando hasta terminar séptimo. La puesta a punto de la moto al final era muy buena, aunque la rueda trasera me patinaba mucho, lo que todavía hizo que fuese más divertido. Tuve que luchar toda la carrera, con muchos adelantamientos. Quiero dar las gracias al equipo por apoyarme en todo momento”.
Marc, el más peleón

En Phillip Island, Marc Márquez cuadró toda la planificación que suele llevar a cabo GP tras GP. En la primera jornada, con el fastidio de la lluvia y con algunos problemas, tocaba aprenderse el circuito y trabajar en la búsqueda de la mejor puesta a punto posible en la KTM. “En el primer entrenamiento, en la segunda vuelta, tuvimos problemas mecánicos con la primera moto. Entonces salí con la segunda, pero no pude rodar cómodo y hacer buenos tiempos. Aunque sí que me sirvió para aprenderme el circuito. En el entrenamiento cronometrado pude volver a salir con la primera moto, pero justo al salir cometí un error y me caí. Regresé a la pista sin tanta confianza, y poco a poco la fui recuperando hasta rodar algo más rápido en las últimas vueltas”. En la segunda jornada, aprovechando el sol que reinó en la ‘isla’, Márquez mejoró sus prestaciones y logró meterse en el puesto 12 de la parrilla de salida.
“Las cosas fueron mejor, ya que pudimos rodar todo el día en seco, lo que nos permitió lograr una buena puesta a punto de la moto. De todas formas, todavía nos quedaba mejorar algunas cosas de cara a la carrera, aunque el resultado estaba bastante bien. Éste es un circuito muy bonito, en el que vas todo el rato accionando el acelerador, y eso a mí me gusta mucho”. El domingo, de nuevo aparecía el Marc más batallador. Salía como siempre de maravilla, y tras unas primeras vueltas de tanteo, terminaba metido en el mismo grupo en el que estaba su compañero Tito. Una pelea en toda regla de la que terminó noveno después de buscar el quinto puesto hasta el último metro.
“Fue una carrera divertida, con un grupo bastante grande en el que se tenía que jugar duro. Pude aguantar detrás del grupo, pero entrando a meta tuve un susto, me abrí demasiado y me toqué con Corsi. Yo iba por la trazada y él por el piano. Se le estaba terminando la pista y poco a poco se iba tirando hacia mí, así que para protegerme, saqué un poco el codo para evitar que me tocara la maneta del freno. Por suerte, no nos caímos ninguno de los dos, aunque quiero pedirle disculpas. Estoy satisfecho con lo que hemos hecho en Australia y ya tengo ganas de llegar a Malasia”.
El circuito de Sepang va a acoger la penúltima prueba de este apasionante Mundial 2008. Con los títulos de MotoGP y 125 ya decididos, la atención se centrará en el dos y medio. Y en seguir observando cómo van creciendo los pilotos
Haulotte.