Cinco Grandes Premios lleva Marc Márquez en el Campeonato del Mundo de Motociclismo, y ya ha conseguido terminar en una carrera entre los diez primeros. En casa, en el Circuito de Cataluña, y ante más de 100.000 espectadores, Márquez asombró a todos con su desparpajo en la pista. Fue en un fin de semana complicado para Julito Simón, que se llevó el saldo positivo de haber estrenado una evolución en su KTM que le ha dejado muy buenas sensaciones. Y fue un fin de semana en el que Tito Rabat dio el susto del Gran Premio. El viernes, en el entrenamiento oficial, sufrió una desafortunada caída en la que sufrió un fuerte golpe en la cabeza por el que tuvieron que trasladarle a un centro hospitalario de Barcelona, y que hizo que dijese adiós al fin de semana de carreras.
Nuevo chasis, nuevas perspectivas

KTM sigue trabajando y los pilotos
Haulotte siguen siendo los primeros en probar las evoluciones de la marca austriaca. Si antes había sido Rabat el que recibiese un nuevo chasis para su 125, en Montmeló el turno fue para Julito Simón. Una novedad técnica que ha mejorado las sensaciones del piloto toledano a la hora de pilotar.
“El viernes nos centramos en trabajar con el chasis, que tiene mucho potencial y me gusta más que el antiguo. El equipo trabajó muchísimo todo el día, ya que era la primera vez que usaba esta moto en este circuito, y encontré algunas dificultades que no esperaba. Noté cierta mejoría, pero también nos dimos cuenta de que necesitábamos seguir mejorando en lo que respecta al motor, algo en lo que nuestros competidores nos seguían superando”. Julito terminaba en el puesto 13 el primer entrenamiento oficial. El sábado mejoraba su rendimiento, aunque todavía con algunas deficiencias en cuanto a velocidad punta, lo que le obligaba a forzar en algunas partes del trazado, algo que le hacía cometer pequeños errores que no le dejaban bajar su tiempo del viernes tanto como esperaba.
“La moto mejoró bastante de un día para otro. Aún así, sabía que iba a tener que hacer un esfuerzo grande en el principio de carrera para que los pilotos que tenía delante no se me escapasen. Era muy optimista y me sentía mucho mejor que en Mugello”. Desde la décima posición de la parrilla de salida, Simón protagonizaba un buen arranque en la prueba del domingo, aunque la superioridad en velocidad punta de sus rivales le volvía a complicar las cosas.
“La salida no fue mala, pero en la misma recta ya me habían pasado algunos pilotos. En la primera vuelta luché por remontar alguna posición, pero no lo conseguí y me quedé en un segundo grupo hasta mitad de carrera, intentando seguir la estela de Kallio, Pasini y demás. La verdad es que fue difícil aguantar su ritmo. Al final las gomas estaban teniendo un rendimiento muy bajo y a mí me estaba costando seguirles. Quizás me faltaba un poco de motor para aguantar un poco más en el grupo. Me quedo con que mis mecánicos y yo trabajamos al máximo durante el fin de semana; el noveno puesto final no es el que creo que me corresponde, pero tampoco podíamos hacer mucho más”.
Márquez sigue creciendo

La carrera de Montmeló era especial para Marc Márquez, uno de los pilotos que pasea por el mundo la imagen del Circuito de Cataluña. Y no decepcionó a nadie. El viernes, como siempre, tocó sacar toda la información posible del trazado, con un inconveniente: la pista estaba húmeda en el primer entrenamiento.
“Fue un día complicado. Por la mañana la pista estaba mojada, aunque a medida que fuimos rodando se fue secando. A muchos pilotos no nos dio tiempo de cambiar los ajustes de mojado a seco, así que tuvimos que ir vigilando para no caernos. Por la tarde noté que no iba cómodo, y no fuimos capaces de encontrar los ajustes en las suspensiones que me permitiesen pilotar a gusto”. Márquez terminaba en el puesto 25, una posición que iba a mejorar con creces en el entrenamiento oficial del sábado. Tras el accidente de Rabat, al benjamín del Mundial le montaban el chasis nuevo de KTM que ya había estrenado Tito. Algo que dio muy buenos resultados. Márquez se colocaba en el puesto catorce en la parrilla de salida.
“Me montaron el chasis nuevo para poder probarlo y la moto iba bastante mejor. Hicimos unos ajustes y en el entrenamiento creo que encontramos la puesta a punto correcta. Eso me permitió marcar un buen tiempo y tener buenas perspectivas para la carrera”. Y esas esperanzas se cumplieron. En otra gran salida, el piloto
Haulotte se colocaba séptimo y dentro del grupo de cabeza. Pese a que ese pelotón se rompía, Márquez era capaz de aguantar dentro de un segundo grupo de pilotos con los que se estuvo peleando toda la carrera. Una carrera en la que pudo terminar décimo, su mejor resultado hasta el momento en el Mundial.
“Fue muy duro. Al principio en la cabeza de carrera no tenían mucho ritmo y los podía ir siguiendo, aunque luego perdí un poco su estela. Durante toda la prueba fui bastante cómodo en el grupo en el que estaba, pero a falta de tres vueltas se cayeron dos pilotos delante de mí, me tocaron un poco, y definitivamente perdí la referencia. Pero lo importante es que hice bien y disfruté. He aprendido mucho y tengo que felicitar al equipo porque todos han hecho buen trabajo este fin de semana”.
Un susto que quedó en nada

En el lado deportivo, prácticamente nada pudo hacer Tito Rabat. Después de golpearse en la cabeza en una caída el viernes, Rabat fue trasladado al Hospital General de Cataluña, donde se le sometió a un TAC que dio un resultado negativo. Aunque, tras sufrir un desvanecimiento, el piloto
Haulotte tuvo que ser sedado. Rabat permaneció en esta situación toda la noche, con la tranquilidad para su equipo y familiares de que las nuevas pruebas que se le hacían volvían a dar negativo. Por la mañana del sábado recuperaba la consciencia, lo que hacía que se le retirase la respiración asistida. Y lo primero que le decía Rabat a los médicos era que cuando podía volver al circuito. Tito permaneció todo el fin de semana en el hospital. El domingo pudo ver las carreras y, por la tarde, recibió la visita de su compañero Marc Márquez. El lunes era dado de alta y ahora le va a tocar descansar para recuperarse al máximo.
Los pilotos tienen ahora un fin de semana de descanso para recargar las pilas. Por delante les esperan otras dos carreras seguidas. La primera, el Gran Premio Británico que se disputará en Donington Park a partir del 20 de junio.