Los pilotos
Haulotte llegaban llenos de esperanzas al GP de Malasia, después de las buenas sensaciones dejadas en la última cita de Australia. Pero la realidad deparó otra cosa. En el primer entrenamiento de 125 en Sepang, Marc Márquez era arrollado por otro piloto, con tan mala fortuna que terminaba lesionado y fuera de lo que queda de Mundial. Su compañero, Tito Rabat, tuvo muchos problemas durante todo el fin de semana, que para colmo terminaron con una caída en carrera. Y Julito Simón, que de nuevo estaba preparado para pelear por el podio, tuvo que decir adiós a sus aspiraciones por culpa de una rotura en su KTM. Un desastre.
FRUSTRACIÓN

El GP no tenía un buen inicio para Julito Simón. El viernes no era capaz de encontrar un buena puesta a punto en su moto, lo que le dejaba en una provisional duodécima plaza.
“Fue un día complicado. La verdad es que Sepang me gusta mucho y no entiendo demasiado bien por qué me costó tanto. Comparando en la telemetría los datos de Aoyama con los míos, se podía ver que en bastantes curvas cometía errores técnicos. Tampoco la pista tenía mucho agarre, y eso complicó un poco más las cosas. El objetivo primordial para el sábado era mejorar estos aspectos, para poder colocarnos en la mejor posición posible. Las KTM iban bien, ya que Aoyama y Kallio estaban delante, así que nosotros también teníamos que estar ahí”. Julito cumplió en parte sus objetivos. Y eso que en el entrenamiento libre de la mañana un gran aguacero dejó a los pilotos sin muchas opciones de mejorar. Por la tarde, Simón se puso las pilas, pudiendo mejorar su registro y subiendo hasta la séptima posición en la parrilla de salida.
“Mejoré bastante mis registros, aunque todavía estaba un poco lejos del mejor tiempo. Estaba satisfecho, porque el día había amanecido muy mal. Llovió mucho por la mañana y creíamos que sería imposible mejorar los tiempos. Pero durante el entrenamiento de MotoGP se secó la pista, y pude probar las modificaciones que había hecho. En seguida encontré un poco mejor la moto y además, pude comprobar como pilotaba Aoyama, que marcó la pole, y pude mejorar. Estaba muy contento de cara a la carrera, y con la ilusión de pelear por el podio”. Y pudo hacerlo. El piloto
Haulotte se metió pronto en el grupo de cabeza, para colocarse en un cuarteto con Simoncelli, Bautista y Aoyama. Simón llegó a liderar la carrera, y dando la sensación de que el podio podía estar cerca. Hasta que su KTM dijo basta. Julito terminó con la frustración de no poder comprobar si el domingo de Sepang iba a ser su día.
“Trabajamos muy bien todo el fin de semana, y quiero agradecer al equipo porque hemos sido capaces de mejorar en cada entrenamiento. En carrera salí bien. Fui agresivo en las primeras vueltas, ya que eran vitales para coger un buen ritmo y escaparme. Así lo hice, aunque creo que a Bautista me hubiese sido más complicado seguirle, ya que iba bastante bien. Sin embargo, creo que era factible luchar por el podio con Aoyama y Simoncelli. Una pena. Lo bueno es que esta semana en Valencia tenemos otra carrera, y estoy contento por ello, ya que tengo muchas ganas de llegar allí para hacerlo bien”.
MAL DE PRINCIPIO A FIN

El arranque del GP de Malasia fue malo para Tito Rabat. Las cosas no le salieron en el primer entrenamiento libre, lo que se agravó con una caída en el oficial que terminó dejándole en el puesto 25 de la parrilla de salida provisional.
“Fue un día muy difícil, ya que no encontramos la puesta a punto correcta de la moto, tanto en lo que se refiere al chasis, como al motor. Además, por la tarde me caí. Rodé todo el rato con los mismos neumáticos, pero además, se había golpeado el escape y eso hacía que el motor no funcionase bien. También tuve algún problema con el chasis. Me faltaba acabar de encontrar la línea en Sepang, para hacer una buena puesta a punto e ir hacia delante”. La lluvia del sábado hizo que los pilotos de 125 no pudiesen mejorar sus registros del viernes. Sumando a eso que Rabat siguió sin encontrar el buen camino con su KTM, el resultado fue una mala posición en la parrilla de salida del domingo. El único consuelo era que, si en carrera llovía, el piloto Haulotte tenía las cosas un poco más claras.
“Fue un día un poco más positivo. Por la mañana en lluvia fui bastante rápido, acabé entre los doce primeros, lo cual no estaba mal teniendo en cuenta las condiciones. Por la tarde empezamos con lluvia y también rodé bien. Pero cuando a media sesión paramos en boxes, hicimos algún cambio que no funcionó como queríamos. Lo positivo era que si en carrera llovía, tendríamos una puesta a punto más o menos buena. Si no, con lo retrasado que salía, tendría que hacer una buena salida e intentar remontar”. Y lo intentó. En las primeras vueltas fue recuperando algunos puestos, hasta que en el noveno giro se le iba la rueda delantera y terminaba por los suelos. Un mal final para un mal GP.
“Fue una carrera muy difícil, ya que tuvimos muchos problemas tanto de chasis como de motor. Al final, no sé bien qué me pasó, pero me caí. La verdad es que yo tampoco iba muy fino... El equipo lo está dando todo y yo por mi parte también, pero al final los resultados no salen. Espero que en la próxima carrera lo pueda hacer bien”.
SUSTO PARA MÁRQUEZ

Marc Márquez se perdió los dos primeros GGPP de la temporada por una lesión. Ahora otra lesión le deja fuera de las dos últimas citas del Mundial 2008. En el primer entrenamiento del viernes, el francés Cyril Carrillo sufría una caída en la que terminaba arrollando al piloto
Haulotte. Con tan mala suerte que su pierna derecha se quedaba enganchada entre la rueda y el basculante de la moto. Después de unos tensos minutos en los que hasta sus mecánicos tuvieron que acudir con una sierra eléctrica por si tenían que cortar alguna pieza de la moto, Marc pudo ser trasladado a la clínica del circuito. Allí se confirmó que no tenía nada roto, pero si una lesión lo suficientemente grave como para que tuviese que marcharse de vuelta a casa. Ya en Barcelona fue sometido a un exhaustivo examen que confirmó su lesión: una fractura en el cartílago de crecimiento de la tibia a nivel del tobillo derecho, y otra del calcáneo del mismo tobillo. Lo suficiente como para que haya tenido que serle inmovilizada la zona dañada y para que los médicos hayan decidido que termine así su año de debut en el Mundial de Motociclismo.
“Fue una caída un poco fea, y aunque al principio parecía que era leve, se me quedó la pierna entre la rueda y el basculante. Es algo que pasa pocas veces, pero tuve suerte de que no fuera nada más grave. Me mandaron de vuelta a Barcelona y aquí me dijeron lo que tenía. Pude dormir un poco en el avión, y así se me hizo un poco más corto el viaje, aunque durante el vuelo tuve algunas molestias. Ahora ya pienso en recuperarme lo antes posible, para volver a subir en la moto con las mismas ganas”.
Márquez va a tener que faltar a la última cita del Mundial. Será este mismo fin de semana en el Circuito Ricardo Tormo donde se va a disputar el GP de la Comunidad Valenciana, y donde los dos pilotos
Haulotte que estarán en pista tratarán de cerrar con un buen resultado esta temporada.