El GP de Japón disputado este fin de semana en el circuito de Motegi tuvo dos caras bien distintas para los pilotos
Haulotte. La positiva fue la protagonizada por Julito Simón, que completó su mejor fin de semana de lo que va de temporada. Simón se mostró muy competitivo durante la carrera, rodando en la segunda posición hasta la mitad de la misma. Finalmente firmó un gran cuarto puesto después de pelear hasta la línea de meta por el tercer peldaño del podio. La cara negativa había llegado antes en la carrera del octavo de litro. Tanto Marc Márquez como Tito Rabat terminaron por los suelos cuando no se había completado la primera vuelta de la prueba.
EL MEJOR JULITO

Los pilotos del cuarto de litro llegaban a Motegi después de no haber podido correr en el anterior GP de Indianápolis por la suspensión de la carrera por culpa del huracán Ike. Julito Simón afrontaba con mucho optimismo la cita japonesa, en un trazado en el que ya había subido al podio con la KTM en su último año en 125cc. El viernes se colocaba en la segunda fila provisional de la parrilla de salida, en otra jornada en la que apareció la lluvia.
“Fue un día bastante positivo. Enseguida vimos que nuestra moto podía ser muy competitiva. Por la mañana rodamos en agua, y entendimos que en esas condiciones teníamos un ritmo bueno que nos permitió rodar en las primeras posiciones. Por la tarde también lo estaba haciendo bien, aunque a falta de cinco minutos tuvimos un problema en el motor. Aún así estaba contento, porque habíamos trabajado bien y estaba seguro de que si todo hubiese funcionado bien, me habría metido en primera fila. Éste será nuestro objetivo para el sábado”. En esa segunda jornada la cosa siguió por su buen camino, aunque Julito no pudo cumplir con su deseo de meterse en la primera fila, terminando en el séptimo puesto de la parrilla del domingo.
“Me caí en el libre y tuve que coger mi segunda moto para el oficial. Los ajustes no eran exactamente los mismos y el motor no rindió tan bien. Eso hizo que no pudiese pasar de la séptima posición, aunque creo que lo podría haber hecho un poco mejor. De todas maneras estaba muy contento, porque me encontraba muy bien en Motegi. Estaba muy animado”. Y con razón. El piloto
Haulotte se espabiló desde la salida, y muy pronto se colocó segundo, a la estela de Marco Simoncelli. Pese a la inferioridad de su KTM, Simón aguantó el ritmo del líder del Mundial casi hasta mitad de la prueba. A partir de ahí, algunos problema le hicieron perder el segundo puesto, para terminar metiéndose en la lucha por el tercer peldaño del podio. Julito fue superado por Alex Debón, pero demostró con creces su calidad.
“Faltó muy poquito. Fue una carrera muy buena, en la que me divertí mucho, que es de lo que se trata. Tenía un buen ritmo en todos los entrenamientos y sabía que podía estar delante. La salida fue un poco difícil, ya que me fui por fuera en la primera curva y perdí algunas posiciones. Pero rápidamente me puse segundo. Sabía que mi referencia era Simoncelli para poder escaparme del grupo y evitar adelantamientos, porque me faltaba un poco de motor. Lo pude hacer y estuve unas vueltas detrás de Simoncelli, hasta que cometí algunos errores porque iba bastante al límite. Llegó Bautista y seguirle fue aún más complicado, ya que su moto aceleraba mejor. Al final, estuve luchando con Debón, pero él tenía más opciones porque su ritmo era mejor. Además, cometí un error que definitivamente me impidió seguir luchando por la tercera posición. Estoy contento por el resultado, por el equipo y por mi trabajo en la carrera, ya que luché como se tiene que hacer”.
DEMASIADO CORAZÓN

Se estrenaba Marc Márquez en Motegi con un primer día con lluvia primero, con la pista medio seca después, y todo aderezado con una caída. Aún así, el piloto Haulotte sacó conclusiones positivas en su estreno.
“Fue un día para aprenderme el circuito y empezar a poner la moto a punto. En la primera sesión rodamos en agua y tuve una caída bastante fuerte en la última vuelta. Terminé un poco magullado, pero afortunadamente entero. Por la tarde comenzamos en mojado y a mitad del entrenamiento la pista empezó a secarse, y al final pudimos rodar bastante bien”. Márquez demostró que es un piloto que aprende muy rápido, lo que le permitió aprovechar mejor el segundo día y lograr una buena plaza en la parrilla de salida (13º).
“Los entrenamientos fueron algo mejor, ya que rodamos todo el día en seco y pudimos trabajar en la puesta a punto de la moto, aunque no estaba todo perfecto. Teníamos algunos problemas en el tren delantero, y debíamos acabar de ver si era de la suspensión o de los neumáticos. En 125cc, la elección de neumáticos no es muy amplia, así que había que escoger bien. Esperaba poder hacer una buena salida, engancharme en un grupo rápido, e ir hacia delante”. Marc lo intentó, pero de manera demasiado impulsiva. Un error le llevó al suelo nada más darse la salida, llevándose por delante a Pol Espargaró. Una carrera demasiado corta.
“Fue una lástima, ya que durante todo el fin de semana habíamos ido progresando cada vez más. Parecía que teníamos las cosas claras. Pero en la salida, con las ruedas todavía frías, siempre hay pilotos que se tocan y caen, y en este caso me tocó a mí. Fue mi culpa. Hice una buena salida, pero en la segunda curva me caí y tiré a Pol. Son cosas de las carreras. Fui inmediatamente a pedirle perdón y él lo aceptó. Una pena”.
LA MALA SUERTE DE TITO

El fin de semana de Tito Rabat fue más complicado que el de su compañero de equipo, aunque terminó igual. El viernes, a pesar de caerse, terminó en una buena duodécima posición que le hacía afrontar con optimismo el fin de semana de Japón.
“No fue mal, a pesar de una caída que tuve por la mañana. Por la tarde estuve a punto de irme al suelo otra vez, pero al final lo salvé. Me encontré muy cómodo sobre la moto, aunque teníamos algún problema con el chasis. Nos faltaba un poco de motor respecto a las Aprilia, algo que se notaba mucho en las aceleraciones”. El sábado se complicaron las cosas. Tito tuvo muchos problemas en el entrenamiento libre, además de sufrir una caída sin consecuencias físicas. Al final terminó en el puesto 21 de la parrilla de salida, muy retrasado y lejos de sus aspiraciones.
“Fue un día muy difícil en el que tuvimos muchos problemas. En el entrenamiento libre me volví a caer y en el cronometrado no acabé de encontrar una puesta a punto en la moto que me permitiese rodar cómodo. Hice lo máximo que pude. Tenía problemas tanto detrás -me patinaba mucho-, como entrando en las curvas -se me cerraba la dirección-, y con el motor, que no corría demasiado. No me acababa de acoplar con la moto en Motegi”. Pese a todo, el piloto
Haulotte mostraba su habitual arrojo, y lo daba todo desde la salida. Recuperaba varias posiciones, pero muy pronto veía cómo se acababa su carrera. Como Márquez, no podía terminar la primera vuelta, aunque en su caso por culpa de un piloto que se le cayó justo delante. Un día para olvidar.
“Fue una pena, ya que después de todo el fin de semana trabajando, y aunque no estaba muy adelante en la parrilla, pude hacer una buena salida y parecía que podrí estar ahí. Pero se cayó Iannone y no pude hacer nada por esquivar su moto. Son cosas que pasan. Físicamente, por suerte, no ha pasado nada. Sólo tengo un golpe en la rodilla”.
Sin tiempo para descansar, el Mundial viaja hasta Australia. El precioso circuito de Phillip Island acoge la antepenúltima cita de esta temporada 2008.